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Desde hace más de 13 años, en Kadima trabajamos para lograr la plena integración de las personas con discapacidad a la sociedad; buscamos contribuir a que cada uno de nuestros integrantes desarrolle sus capacidades contando con los apoyos que requiere para alcanzar la calidad de vida que desea. Con esfuerzo, compromiso y el apoyo de nuestra Comunidad, a lo largo de todo este tiempo hemos derribado barreras tanto físicas como actitudinales. Hemos aprendido que un elemento clave para crear conciencia hacia la discapacidad es la información y difusión de lo que significa.
Para nosotros, hablar de discapacidad implica hablar de una nueva visión en la que la equidad y el respeto son valores que orientan nuestra forma de pensar y actuar en la búsqueda de una cultura de aceptación de la diversidad donde las diferencias no sólo sean respetadas, sino también valoradas. En este nuevo paradigma de la discapacidad entendemos que ésta no es exclusiva de la persona, sino que es el resultado de la interacción entre su condición y el entorno donde se desarrolla.
La discapacidad ya sea física, intelectual o sensorial, se da cuando una persona requiere apoyos significativos en las habilidades de la vida diaria con el fin de ser independiente en el medio ambiente en el que vive y ser parte de la sociedad en igualdad de condiciones. Esta condición puede variar dependiendo de los apoyos que la persona reciba.
Quizá la forma más sencilla de explicar lo que significa hablar de discapacidad sea describiendo algunas características:
- No es una enfermedad, ni se contagia; si bien puede ser que las limitaciones o necesidades de apoyo de la persona con discapacidad, tengan su origen en alguna enfermedad, la discapacidad como tal, no lo es.
- La discapacidad no etiqueta ni define quién es la persona.
- La discapacidad es un reto que nos involucra a todos como sociedad, ya que todos somos responsables de proporcionar los apoyos que las personas con discapacidad requieren.
- No es algo que defina las capacidades de una persona. Nadie puede determinar el rumbo que tomará la vida de una persona, ni hasta dónde llegará; la discapacidad tampoco lo hace.
Mas allá de conceptos y características de lo que significa hablar de discapacidad, es muy importante hacer notar que siempre se debe anteponer la persona. Para Kadima, una persona con discapacidad es, finalmente, una persona como cualquier otra, una persona con capacidades, retos y oportunidades, una persona que requiere apoyos para alcanzar sus sueños; y el primer apoyo es la firme convicción de que puede lograrlo.
En México, en el terreno de la discapacidad aún nos falta mucho por hacer y aprender; sin embargo, lo importante es que cada uno de nosotros nos demos la oportunidad de ver a la persona antes que a su condición de discapacidad. De esta forma, estaremos contribuyendo en la construcción de un mundo donde todos seamos parte.
¡Hagamos Juntos Kadima! |